Preocupaciones sobre el futuro que heredarán nuestros hijos

Héctor Villanueva 1 minuto di lettura

Reflexiones sobre la responsabilidad generacional

¿Nos inquieta el mundo que dejaremos a nuestros hijos y nietos? A diferencia de algunos desalmados, hay quienes no pueden dormir tranquilos, preocupados por el futuro que se perfila en su ausencia. En esta era de buenas intenciones, es evidente que muchos se sienten obligados a compartir su angustia: ¿qué mundo estamos dejando a las futuras generaciones?

La dificultad de cambiar el rumbo

La responsabilidad de cada uno en el destino del mundo es un tema complejo. Recordemos cuando Nixon y Kissinger se reunieron con Mao Zedong en 1972; el líder chino comentó que solo había podido cambiar la fisonomía de algunos barrios de Pekín. Así, la idea de mejorar el mundo se vuelve un reto casi inalcanzable. Además de cubrir los estudios de nuestros hijos y pagar impuestos, es difícil imaginar cómo dejar un mundo mejor. A menudo, quienes plantean estas inquietudes son altruistas que, a pesar de su buena voluntad, parecen buscar un reconocimiento personal. Aun así, la preocupación por el futuro podría llevar a una carga de culpabilidad innecesaria.