Recordando a una escritora que dejó huella en Sant Jordi
Una mujer inolvidable
Su recuerdo perdura en la memoria de quienes la conocieron. Era una mujer de carácter fuerte, con una sonrisa arrolladora y una manera de hablar directa y sincera. La imagino aún en su puesto de libros durante la celebración de Sant Jordi, en la emblemática Rambla de Barcelona, donde los lectores hacían largas filas para obtener una firma de su puño y letra.
Conexión auténtica
Su cercanía y determinación hacían que cada dedicatoria fuera un momento especial, nunca un simple trámite. Se interesaba genuinamente por las personas, deseando conocer a fondo a aquellos que elegían uno de sus libros. Su legado no solo reside en sus obras, sino en la conexión que estableció con su público, una conexión que se siente aún hoy.
