El bullicio de la redacción en tiempos de obras

Héctor Villanueva 1 minuto di lettura

Un entorno ruidoso

En la redacción de La Vanguardia, el silencio es una rareza. A los habituales sonidos de las teclas y las conversaciones se suma el estruendo de las obras en la calle Urgell, donde se trabaja en la ampliación de la línea 8 del metro. Este proyecto, que se extenderá durante un año, promete añadir un año más de molestias a los vecinos y trabajadores de la zona.

Un día ajetreado

Entre el ruido de las apisonadoras, se entrelazan los sonidos cotidianos de la redacción: el goteo del café, el clic de los ratones, risas y murmullos, todo en un ambiente que nunca se detiene. Además de las interrupciones ocasionadas por la maquinaria, se escuchan tosidos y comentarios sobre el aire acondicionado, creando un paisaje sonoro caótico que refleja la vida intensa y dinámica de un día en el periódico.