Eclipse de 1905: Excursiones al Tibidabo y su impacto astronómico

Héctor Villanueva 1 minuto di lettura

Un cielo despejado para el fenómeno

Ayer amaneció con un cielo despejado, lo que alegró a muchos que el día anterior temían que el mal tiempo impidiera disfrutar del eclipse. Desde la mañana, un numeroso público se desplazó a las montañas cercanas, especialmente al Tibidabo, donde varios asistentes llevaron provisiones para disfrutar de un día al aire libre.

La venta de instrumentos ópticos

En las calles y paseos más concurridos, se instalaron vendedores que ofrecían cristales y lentes ahumados, permitiendo a los curiosos presenciar este fenómeno celeste de manera segura. La expectación en torno al eclipse no solo atrajo a los ciudadanos locales, sino que también despertó el interés por grandes expediciones astronómicas en años posteriores.