Entrevista incisiva: ¿un baño o un masaje?

Héctor Villanueva 1 minuto di lettura

Una crítica a las entrevistas blandas

Mario Benedetti solía mencionar un grafiti en Quito que decía: “Cuando teníamos las respuestas, nos cambiaron todas las preguntas”. Esta frase refleja el rol del entrevistador, quien debe evitar que el entrevistado monopolice la conversación con respuestas ensayadas y lograr que las preguntas sean inesperadas. Javier Ruiz, en el programa Mañaneros 360 de TVE, expresó su desacuerdo con José Luis Martínez-Almeida, alcalde de Madrid, quien había anticipado que la entrevista a José Luis Rodríguez Zapatero sería un “baño y masaje”. Sin embargo, la actuación de Ruiz fue todo lo contrario: se mostró agudo, incisivo y contundente, sin caer en la complacencia. Tal vez algunos entrevistados estén demasiado acostumbrados a recibir preguntas suaves.