La inspiradora historia de un joven que buscó ser llamado ‘hijo’

Héctor Villanueva 2 minuti di lettura

Un pasado doloroso

Desde los seis años, Jaime Alexis Guerrero Escobar recorría los mercados de Santa Ana vendiendo pasta de dientes para poder sobrevivir. Su infancia estuvo marcada por el abandono y el maltrato; sus tíos lo sacaron de un orfanato solo para explotarlo. En ese tiempo, se sintió como una carga para quienes lo rodeaban, siendo víctima de abusos y privaciones. Sin embargo, encontró refugio y apoyo en personas que, a pesar de su situación, le ofrecieron comida y cariño.

Un futuro esperanzador

A pesar de los golpes de la vida, Jaime logró salir adelante gracias a la fundación Nuestros Pequeños Hermanos (NPH). Allí, recibió ayuda profesional y se enfocó en sus estudios. Su esfuerzo lo llevó a graduarse y a ser parte de un programa que le permitió viajar a Barcelona, donde conoció a jóvenes de diversas culturas. Este viaje le hizo cuestionarse sobre su futuro y el deseo de contar con una figura paterna. Durante un torneo en Guatemala, conoció a un hombre que se convirtió en su padre adoptivo, brindándole la oportunidad de formar parte de una familia. Hoy, Jaime se prepara para ingresar a la universidad y continuar su camino hacia una vida que siempre soñó.