John Elliot Gardiner destaca en el jardín sonoro de Haydn
Una interpretación magistral de Haydn
El director John Elliot Gardiner volvió a demostrar su maestría en el Palau de la Música, donde la Constellation Orchestra interpretó la Sinfonía nº 49, conocida como La Passione. Gardiner logró resaltar la complejidad de esta obra, que, en su época, debió sonar revolucionaria. La orquesta, aunque limitada por la ausencia del clarinete, ofreció un sonido homogéneo y un profundo fraseo, especialmente en el dinámico Presto final.
Redescubriendo a Arriaga y Mozart
El programa inició con la poco conocida Sinfonía en Re Mayor de Juan Crisóstomo de Arriaga, un compositor bilbaíno que, a pesar de su corta vida, dejó un legado significativo. Esta sinfonía, que muestra un desarrollo temático notable, fue interpretada con un sonido cohesionado por la orquesta, aunque los oboes a veces no lograron destacar. La velada continuó con el Concierto para clarinete en La mayor de Mozart, interpretado por Nicola Boud, quien brilló con su técnica en el clarinete di bassetto, un instrumento en desuso que aportó un color dulce a la presentación. Gardiner, como un verdadero jardinero sonoro, cultivó un ambiente musical rico y variado.
