Premios Ràdio Associació: un vacío institucional preocupante
Una gala con ausencias significativas
La 26.ª edición de los premios Ràdio Associació se vio marcada por una imagen inquietante: las butacas vacías. La consellera de Cultura y el conseller de Política Lingüística no estuvieron presentes, y solo asistió el director de Catalunya Ràdio. De los partidos que integran el consejo de gobierno, como PSC, ERC y Junts, no hubo representación. Afortunadamente, el Ayuntamiento de Barcelona envió a Marta Salicrú y Carles Escolà, secretario de Medios de Comunicación del Govern, mostró su apoyo.
Reconocimiento a la excelencia en el audiovisual
Estos premios son un hito que reconoce lo mejor del audiovisual catalán, un sector que, a pesar de las dificultades, sigue produciendo talento y liderazgo en catalán. Sin embargo, los discursos sobre cultura y lengua a menudo se ven desmentidos por la falta de apoyo a quienes trabajan en ello. La radio, representada casi en su totalidad, destacó con la presidenta Neus Bonet ofreciendo un discurso inspirador y una conducción excelente por parte de Albert Om y Joan Maria Pou. Los premiados, como Xavi Bundó y los pódcasts de Sílvia Tarragona y Marta Cailà, reflejan la calidad del oficio. La radio catalana tiene talento y ambición, pero lo que realmente faltó fue un respeto institucional que debería ser innegociable.
