La pérdida de credibilidad de EE.UU. tras la guerra en Irán

Héctor Villanueva 2 minuti di lettura

Un giro estratégico inesperado

La frase de mi madre resuena con fuerza: “Más se perdió en la guerra de Cuba”, recordando el hundimiento del imperio español en 1898. Hoy, surge la pregunta: ¿serán los estadounidenses capaces de consolarse con “más se perdió en la guerra de Irán”? La realidad es que nunca una potencia global ha perdido tanto prestigio y alianzas en tan poco tiempo.

El think tank International Crisis Group destaca que la incapacidad de la mayor potencia militar del mundo y de su aliada Israel para cumplir sus objetivos estratégicos contra Irán, una nación de menor categoría, es asombrosa y catastrófica. La intervención de Donald Trump, que buscaba derrocar el régimen de los ayatolás, dejó a Teherán más consolidado que nunca, mientras que las promesas de no continuar con ambiciones nucleares se mantienen poco confiables.

Consecuencias globales y el futuro de Irán

Irán ha adquirido un control crucial sobre el estrecho de Ormuz, capaz de interrumpir el 20% del flujo mundial de petróleo. A cambio de reabrir este paso estratégico, EE.UU. ha acordado levantar sanciones y otorgar reparaciones de 300.000 millones de dólares a Irán, evidenciando la rendición incondicional de EE.UU. ante la situación.

Mientras la televisión iraní celebra, la indignación se desata entre los partidarios de Trump. La guerra ha resultado en un fortalecimiento del régimen iraní, a pesar del descontento interno, y ha debilitado la posición de EE.UU. en el escenario internacional. Se avecinan nuevos desafíos, posiblemente en Cuba, donde Trump podría intentar reescribir su narrativa de perdedor.