La marca de la vacuna de la viruela en el deltoides
Una huella de otra era
Los miembros de mi generación llevamos una cicatriz visible en el hombro, un pequeño cráter en el músculo deltoides que hoy podría parecer un vestigio del pasado. Esta marca no responde a una cuestión estética ni a una moda pasajera; es el legado de la vacuna contra la viruela. En tiempos donde la medicina no se discutía en foros ni se cuestionaba su eficacia, vacunarse era una obligación social, un acuerdo colectivo que salvaguardaba la salud pública.
Un pacto de salud
En aquella época, la vacunación no era un tema de debate, sino una acción que se consideraba necesaria y responsable. La marca que llevamos es un recordatorio de un compromiso global por erradicar enfermedades, donde la salud era prioridad y no objeto de controversia. Hoy, al observar esa cicatriz, reflexionamos sobre la importancia de las vacunas y el legado que dejan en nuestra sociedad.
