Gigafactorías de IA en España: ¿Un futuro incierto?
Inversión y Burocracia en la IA
La reciente presentación de la gigafactoría de inteligencia artificial en Móra la Nova, Ribera d’Ebre, resalta la falta de avance en España en este sector. Anunciada en febrero de 2025, esta iniciativa busca reducir la dependencia tecnológica de China y Estados Unidos con una inversión de 20.000 millones de euros, cifra considerada insuficiente y en gran parte proveniente de fondos reciclados de proyectos anteriores.
En contraste, las inversiones en centros de datos por parte de empresas tecnológicas estadounidenses superan los 725.000 millones de dólares solo en 2026. Hasta ahora, no se ha comenzado la construcción de ninguna gigafactoría en Europa, y su funcionamiento no se prevé antes de 2029. En España, lo único presentado ha sido un consorcio público-privado, que aún no ha sido seleccionado para liderar ninguna de las gigafactorías europeas, ya que la convocatoria de la Comisión Europea aún no se ha lanzado.
Composición del Consorcio y Desafíos
La fotografía del anuncio muestra a figuras clave como el presidente del Gobierno, el de la Generalitat y directivos de empresas estatales. Este consorcio refleja la fuerte intervención del Estado, que participa no solo en la inversión, sino también en la regulación y permisos necesarios. La inversión se canaliza a través de la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica, dirigida por un político sin experiencia en tecnología, lo que genera dudas sobre la eficiencia del proyecto.
Con una capacidad de computación de solo 83 megavatios en el mayor superordenador de Europa, frente a los 1.250 megavatios en Estados Unidos, la brecha se amplía. La inteligencia artificial debería ser una prioridad nacional, pero la modernización del sistema político es esencial para poder competir en esta nueva era tecnológica.
